Última milla y delivery propio: cuándo le conviene a tu pyme dejar Rappi
Las apps de delivery cobran entre el 25 y el 35 por ciento de comisión. Para una pyme con margen del 40 por ciento, eso convierte la operación en regalada. Construir delivery propio tiene un break-even claro y herramientas accesibles.
El break-even matemático
Si Rappi te cobra 28 por ciento sobre 40 órdenes mensuales de 500 pesos promedio, le pagas 5,600 pesos al mes. Construir delivery propio cuesta:
- Plataforma web/app sencilla con catálogo, carrito y pago: 60-120 mil pesos único.
- Integración con WhatsApp para recibir pedidos: 15-30 mil pesos.
- 1 motorizado tiempo parcial con su moto: 8-12 mil pesos al mes (México promedio).
- Marketing local para que los clientes sepan: 3-5 mil pesos al mes inicial.
Con 80 órdenes al mes ya estás empatado contra la app. A partir de 150, ahorras dinero serio.
Qué necesita la plataforma propia
- Catálogo con fotos buenas (esto es el 50 por ciento de la conversión).
- Pago en línea con MercadoPago o Stripe.
- Tracking en vivo para el cliente (mapa con motorizado).
- Notificaciones por WhatsApp en cada cambio de estado.
- Panel para asignar pedidos al motorizado.
- Integración con Google Maps para optimizar rutas.
Cuándo NO conviene
Si solo recibes 10 a 20 pedidos al mes, las apps son más baratas que mantener una plataforma propia. La economía empieza a tener sentido a partir de 50 órdenes al mes.
Las apps también cumplen una función real: traen clientes nuevos. Una estrategia razonable es usarlas para descubrimiento y migrar al cliente recurrente a tu canal directo con descuento del 10 por ciento (que sigues ahorrando frente a la comisión).